Descubrir la Costa Brava en familia implica, casi de forma obligatoria, hacer una parada en uno de sus municipios más fotogénicos y espectaculares de la provincia de Girona. Nos referimos a Cadaqués, un pintoresco enclave de origen medieval que conserva intacta su esencia marinera frente a las aguas del Mediterráneo. Este pueblo pesquero se sitúa en la zona más oriental de la península ibérica, resguardado por las imponentes montañas del Cabo de Creus.
Históricamente estuvo protegido por una gran muralla defensiva para repeler los ataques de los piratas. En la actualidad, de aquella estructura fortificada solo se conserva un antiguo baluarte integrado en la sede del propio Ayuntamiento. Perderse sin rumbo por su casco histórico es una auténtica delicia para los sentidos. Sus galerías de arte contemporáneo, sus esculturas públicas, su artesanía local de tradición centenaria y su gastronomía marinera os enamorarán a cada paso.
Contenidos
Guía práctica y consejos para moverse por el pueblo en familia
Planificar la llegada a esta villa de la Costa Brava requiere conocer ciertos aspectos logísticos para evitar imprevistos con los peques, especialmente durante la temporada alta de verano.
La Oficina de Turismo y primeros mapas
Para comenzar vuestra ruta con buen pie, podéis acercaros a la Oficina de Turismo local. Se encuentra ubicada en pleno centro urbano, en el número 1 de la calle d’es Cotxe, justo al lado del edificio consistorial. Allí el personal os facilitará planos detallados con las rutas urbanas accesibles y los horarios actualizados de los transportes locales.

El reto de aparcar el coche en Cadaqués
Estacionar el vehículo en el municipio durante los meses estivales o los fines de semana puede convertirse en un desafío. La opción más práctica para las familias consiste en dirigirse a la zona de aparcamiento situada en la Riera de San Vicenç.
Este espacio se encuentra muy cerca de las principales atracciones turísticas. No obstante, debéis recordar que los lunes por la mañana es obligatorio retirar los vehículos aparcados en esta riera, ya que allí se instala semanalmente el tradicional mercadillo ambulante de la localidad.
Paseo marítimo y playas urbanas familiares
El frente marítimo de Cadaqués está dibujado por pequeñas playas de arena fina y cantos rodados pulidos por el oleaje. Son rincones ideales para refrescarse y darse un baño tranquilo con niños sin alejarse del centro.
Entre los arenales más conocidos destacan la playa de Port Alguer, la playa des Portal, la playa des Poal, la playa des Pianc y la playa Ses Oliveres. Todas estas calas urbanas se encuentran conectadas por un camino llano y pavimentado que discurre en paralelo a las olas, permitiendo recorrer la fachada marítima en un paseo muy cómodo.


Ruta por las calas urbanas, la arquitectura modernista y la cultura
Cada rincón del litoral de Cadaqués combina la tradición de los viejos marineros con el legado patrimonial de quienes emigraron a América.
De la histórica Portdoguer a la playa des Portal
La playa de Port Alguer se ubica a los pies de la emblemática Iglesia de Santa María. Conocida históricamente como Portdoguer, debe su nombre a que allí los artesanos carpinteros fabricaban las maderas o dogues para construir los barriles de salazón del pescado.
Si buscáis el arenal más amplio del casco urbano, la playa des Portal es la mejor alternativa. Está rodeada por frondosos olivos autóctonos y luce una imponente escultura de bronce de Salvador Dalí realizada por el artista Ros Sabaté en 1972.

El legado indiano y la majestuosa Casa Blaua
Continuando el paseo costero pasaréis por las encantadoras playas des Poal y des Pianc, repletas de barcas de madera varadas en la orilla. El recorrido finaliza en la playa Ses Oliveres, un rincón animado con chiringuitos de ambiente familiar.
Además de su alma pesquera, el municipio guarda un fascinante patrimonio indiano. Los vecinos que prosperaron en América regresaron levantando imponentes mansiones modernistas. El ejemplo más espectacular en el paseo es la Casa Blaua o Casa Azul, construida para la familia Serinyana entre 1910 y 1915, llamada así por la cerámica azul de su fachada.

Artesanía centenaria y el Casino de la Sociedad de la Amistad
El arte impregna cada callejuela de esta villa gerundense. Durante el recorrido podréis visitar comercios artesanales históricos como Can Saló, una tienda de cerámica tradicional abierta en la avenida Caritat Serinyana desde el año 1910.

También es imprescindible hacer una pausa en el Casino de la Sociedad de la Amistad, ubicado en la plaza del Doctor Trémols. Esta histórica entidad cultural fundada en el siglo XIX cuenta con un café de época y una terraza muy agradable para tomar un refresco mientras observáis la vida del pueblo.

Secretos del casco antiguo y la huella de Salvador Dalí en Portlligat
El corazón histórico de Cadaqués es un laberinto de piedra que ha inspirado a algunos de los mejores artistas del siglo XX.

El encanto del pavimento tradicional en rastell
Caminar por el barrio viejo os permitirá pisar el pavimento original de la villa, conocido popularmente como rastell. Este suelo artesanal está construido meticulosamente a mano mediante piedras oscuras extraídas de la orilla marina y colocadas en posición vertical para absorber el agua del aire.
Las calles empedradas forman un entorno encantador de fachadas encaladas, portones de madera pintados en tonos azucarados, intensas buganvillas y pequeños talleres de pintura local.

La Iglesia de Santa María de Cadaqués
Vuestra caminata por las cuestas del centro debe culminar en la Iglesia de Santa María. Este templo de estilo gótico tardío fue iniciado a mediados del siglo XVI tras la destrucción del templo primitivo a manos del famoso corsario turco Barbarroja en 1543.
La reconstrucción del edificio fue financiada íntegramente gracias al esfuerzo de los propios pescadores locales, quienes salían a faenar los días festivos para donar las capturas a las obras del templo. En su interior se conserva un retablo barroco de madera dorada dedicado a la Virgen de la Esperanza.

La Casa-Museo Salvador Dalí en la bahía de Portlligat
A un kilómetro y medio del centro histórico se llega caminando a Portlligat, la pequeña cala pesquera que enamoró al genial pintor surrealista. La Casa-Museo Salvador Dalí fue la residencia estable del artista y su musa Gala entre 1930 y 1982.
La visita guiada por sus dependencias permite recorrer el taller de pintura, la biblioteca y sus jardines repletos de esculturas alegóricas. En el mismo muelle de Portlligat podréis contratar divertidas excursiones en barca de casi una hora. De hecho, veréis la barca original que utilizaban Dalí y Gala en sus jornadas marineras. Si preferís una actividad de turismo activo con los niños, podéis alquilar kayaks a través de empresas locales para explorar las aguas tranquilas de la cala.



Senderismo y aventuras naturales en el Parque Natural del Cap de Creus
Los alrededores del municipio custodian un entorno geológico único en el mundo, donde los Pirineos se hunden directamente en el mar de Aragón.
La excursión familiar hacia el faro de Cala Nans
Una de las rutas de senderismo más accesibles para realizar con niños es el camino costero que conduce al faro de Cala Nans. Esta caminata tiene un recorrido total de cinco kilómetros y medio entre la ida y la vuelta, completándose en algo menos de dos horas por un sendero llano.
El camino se inicia al final de la playa de Portdoguer y ofrece panorámicas inolvidables del perfil blanco del pueblo. Durante la ruta podréis hacer una parada para bañaros en las cristalinas aguas de cala sa Sabolla antes de alcanzar el faro.


El paraje de Tudela y las esculturas de roca
Adentrándose en el corazón del Parque Natural del Cap de Creus se encuentra el paraje de Tudela, un espacio protegido de valor ambiental incalculable. La ruta señalizada por este antiguo complejo vacacional renaturalizado discurre por pasarelas de madera muy cómodas para caminar en familia.
Las formas caprichosas que el viento de tramontana ha esculpido en las rocas de esquisto dieron origen a formaciones que recuerdan a camellos, águilas o leones marinos, las cuales sirvieron de inspiración directa para las obras surrealistas de Dalí.
La Cova de l’Infern y el faro del fin del mundo
En el extremo oriental del parque natural se alza el faro del Cap de Creus, el punto más a levante de toda la Península Ibérica. Junto al edificio del faro parte una pequeña senda que desciende hacia la Cova de l’Infern, una gruta marina impresionante donde el agua adquiere tonalidades turquesas fascinantes.


Dónde comer en Cadaqués: gastronomía marinera y restaurantes
La gastronomía en este rincón de la Costa Brava se apoya en los pescados frescos desembarcados diariamente en el puerto y en las recetas tradicionales de cazuela.
Arroces caseros y suquet de peix tradicional
Para saborear la auténtica cocina pesquera catalana, el mítico restaurante Casa Anita ofrece una experiencia cercana donde comer pescado del día y anchoas artesanales. Asimismo, el Restaurante Can Rafa es una referencia indiscutible para disfrutar de paellas de marisco y un memorable suquet de peix con vistas a la bahía.
Otras alternativas fabulosas son la Enoteca MF, ideal para compartir tapas elaboradas en su terraza panorámica, y el Chiringuito de la Mei para comer a pie de arena de forma informal.

Alta cocina con sello Michelin y cenas familiares
Si buscáis una propuesta gastronómica de vanguardia, el restaurante Compartir, liderado por ex-jefes de cocina de El Bulli y reconocido por la Guía Michelin, ofrece platos creativos diseñados para compartir en un hermoso patio central.
Para cenas relajadas con niños, la Pizzeria César es un clásico del pueblo con pizzas artesanas cocinadas al horno. Finalmente, podéis explorar las propuestas de autor de los restaurantes Cadaq’s, Compartir (con reconocimiento Michelin), El Sueño, La Sirena o El Viatge, terminando la noche escuchando música en directo en el legendario Café de La Habana.
Dónde dormir en Cadaqués: hoteles familiares y apartamentos
Descansar plácidamente tras una jornada recorriendo las calas del cabo requiere elegir un alojamiento adaptado a la dinámica de la familia.
Hoteles boutique y hostales en el centro
Para quienes buscan el confort de un hotel con encanto, el Hotel Boutique Villa Gala (se abre en una pestaña nueva) combina el lujo sereno con una arquitectura mediterránea impecable cerca del casco antiguo.
Si preferís alojamientos céntricos más asequibles pero con un trato muy familiar, L,Hostalet de Cadaqués (se abre en una pestaña nueva) y el Hostal el Ranxo (se abre en una pestaña nueva) garantizan habitaciones luminosas y muy cuidadas a un paso del mar.
Apartamentos independientes y fincas rurales
Para aquellas familias que priorizan la libertad de horarios y la presencia de cocina equipada, el Apartamento Poal (se abre en una pestaña nueva) y los espacios de Beautiful (se abre en una pestaña nueva) Apartament (se abre en una pestaña nueva) resultan opciones sensacionales en pleno corazón urbano.
Para vivir una experiencia singular entre viñedos y olivares junto al mar, la finca Sa Perafita (se abre en una pestaña nueva) ofrece habitaciones rurales de ensueño situadas a las puertas del parque natural.
(se abre en una pestaña nueva)Preguntas frecuentes sobre la visita a Cadaqués con niños
¿Es recomendable visitar Cadaqués con carrito de bebé?
Aunque el paseo marítimo y las avenidas principales son totalmente llanos y accesibles, el casco antiguo presenta calles empedradas con el pavimento tradicional de rastell y escalinatas pronunciadas. Para recorrer el barrio viejo y la zona de la iglesia con niños pequeños, resulta mucho más cómodo utilizar una mochila portabebés.
¿Es necesario reservar las entradas para la Casa-Museo Dalí en Portlligat?
Sí, es completamente obligatorio adquirir las entradas de forma anticipada a través de la página web oficial. Debido a las reducidas dimensiones de la residencia del pintor, el acceso se realiza en grupos muy reducidos cada diez minutos y las plazas diarias suelen agotarse con semanas de antelación durante todo el año.
¿Cómo es la carretera de acceso al pueblo?
Para llegar a Cadaqués en coche es necesario recorrer la carretera GI-614, un tramo de montaña con bastantes curvas que cruza la sierra del Cap de Creus. Si los niños suelen marearse durante los trayectos en coche, es aconsejable tomar precauciones previas y realizar el trayecto conduciendo a un ritmo suave.
Tip de Pepa: si vais a visitar la Casa-Museo de Dalí en Portlligat con niños pequeños, recordad llegar con unos veinte minutos de adelanto respecto al horario reservado en vuestra entrada. Tras recorrer el interior de la casa, dedica un tiempo a pasear por los jardines exteriores; a los más peques les encantará descubrir los sofás surrealistas con forma de labios, las cabinas telefónicas escondidas entre olivos y las famosas esculturas de huevos blancos gigantes que decoran los tejados de la bahía.
¿Conocíais la magia marinera de Cadaqués y los rincones del Cabo de Creus? ¿Cuál de sus calas o platos de pescado os apetece probar primero en vuestro próximo viaje? ¡Dejadme vuestras preguntas y recomendaciones en la sección de comentarios!
4 respuestas
He leído la entrada y me has dejado los «dientes largos». Felicidades me ha gustado muchisimo y las fotos son maravillosas.
Gracias Manolo,un gustazo siempre leer tu comentario. Y ya sabes coge la bici y ací¨rcate al faro de Creus 😉
Un pueblo que enamora
Así es 😉 Saludos