Cuando me quedé embarazada, el eco de una frase se repetía constantemente:

«disfruta ahora, porque con un hijo se te acabó el viajar»

Esa idea de que la maternidad era una pausa indefinida en mi bitácora nunca encajó conmigo, y hoy estoy aquí para demostrarte que, aunque los planes cambien y el reloj deje de ser el protagonista, las aventuras apenas están comenzando.

Mi propósito es acompañarte en esta nueva etapa para disolver tus inseguridades, ofreciéndote la inspiración y la información real que necesitas para que tu única preocupación sea disfrutar de la mirada asombrada de tu hijo ante un nuevo paisaje.

Viaja con tu hijo y transforma cada escapada en una nueva historia que contar

mi propósito aquí es...

Apoyarte en cada paso de esta emocionante etapa

Disolver el miedo y la inseguridad que surgen al viajar con un bebé

Inspirarte a elegir destinos mágicos mientras yo me encargo de filtrar la información adecuada.

Mi compromiso es que recuperes la libertad de explorar el mundo, recordándote siempre la importancia de ser una viajera responsable que descubre nuevos horizontes de la mano de su familia.

Nací con la generación del 79 en la Sierra Norte sevillana, donde crecí rodeada de dehesas y cielos estrellados que marcaron mi forma de ver el mundo. Aunque mi camino me ha llevado a vivir en lugares tan distintos como Huelva, Cáceres, Hendaya o San Sebastián, y hoy resida en Derio, siempre necesito regresar a mis raíces en El Real de la Jara para sentirme completa.

Durante diez años compaginé mi rigor como analista de laboratorio con mis grandes pasiones: la fotografía, la psicología y, sobre todo, la escritura como forma de entender la naturaleza que nos rodea. Trabajar a turnos durante una década no solo me dio la disciplina necesaria para gestionar este proyecto, sino que me regaló el tiempo para convertir cada día libre en una oportunidad para explorar y, sobre todo, para aprender a contar historias que inspiren a otras familias.

 

Para mí, viajar es tan vital como respirar
y escribir se ha convertido en la terapia que da sentido a cada kilómetro recorrido

En 2017, al convertirme en madre a los 38 años, mi mundo se transformó por completo y con él, este blog; fue un año de retos intensos, lidiando con la crianza de un niño de alta demanda lejos de mi red de apoyo, pero también fue el motor que impulsó mi proyecto más personal. Tras dos años de «gestación» constante, logré dar a luz a un espacio donde la conciliación no es una utopía, sino una realidad que me permite ser feliz trabajando en lo que realmente me apasiona.

Mi mayor éxito ha sido encontrar el equilibrio perfecto entre la presencia que mi familia necesita y la felicidad de volcar mis esfuerzos en lo que realmente me apasiona